Según la Asociación Ibérica del Reciclaje Textil, cada español tira al año entre 12 y 14 kilos de ropa que acaban en vertederos, donde las fibras tardan décadas o incluso, cientos de años (como es el caso del poliéster) en degradarse. Actualmente, tenemos la obligatoriedad de separar y reciclar adecuadamente todo el material textil para convertirlo en una materia prima secundaria. Este tipo de residuos tiene un contenedor específico para su depósito, aunque también pueden llevarse a alguno de los Puntos Limpios habilitados en la isla.